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Perú superaría a Chile como líder en producción de cobre

Según una publicación peruana, Chile tiene más reservas del mineral, pero menos proyectos innovadores para explotarlo.

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Primero fue el diario británico Financial Times. Ahora se suma el semanario de la Sociedad de Comercio de Perú (ComexPerú). La nación limeña podría covertirse en el principal productor de cobre en el mundo en el 2025.

 

La publicación asegura que, según el Ministerio de Energía y Minas , "Perú presenta nuevos proyectos y nuevas áreas de exploración, a diferencia de Chile, que posee un alto nivel de reservas, pero poca presencia de proyectos innovadores e interesantes".

 

Actualmente Chile ostenta el primer lugar en la producción del metal rojos con 5,3 millones de TM (toneladas métricas), le sigue China con 1,3 millones de TM y tercero se ubica el vecino país con 1,2  millones de TM, esto según cifras del U.S. Geological Survey (USGS).

 

En cuanto a las reservas, la nación del Rímac  nuevamente se  ubica tercero con 76 milones de TM, por debajo de Chile y Australia con 190 y 86 millones de TM, respectivamente.

 

ComexPerú señaló que "se estima que, en 2025, Perú llegará a producir 5 millones de TM anuales, de desarrollarse todas las inversiones planificadas (52 proyectos equivalentes a US$ 53,000 millones) durante los próximos 10 años".

 

Eso sí, el país altiplánico debería superar una serie de trabas para poder alcanzar esta meta, tales como la excesiva burocracia para otorgar los permisos y licencias de funcionamiento para los distintos proyectos extractivos, y el descontento que generan las actividades extractivas en las comunidades andinas, esto último se da porque, a diferencia de Chile, donde la industria minera se encuentra principalmente en el desierto de Atacama; en Perú se presentan cerca se zonas pobladas.

 

"Para solucionar los problemas mencionados, es necesaria la facilitación de procesos y otorgamiento de licencias, el mejoramiento en el acercamiento del Gobierno central a las comunidades afectadas, la reinstauración del principio de autoridad y de respeto a las instituciones; pero, sobre todo, la inversión en estrategias de comunicación y socialización con las poblaciones perjudicadas por parte de las empresas privadas", puntualizó la publicación.