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¿Mucho sueño? Diez consejos para no quedarse dormido en la oficina

Darse un tiempo entre tareas, no abusar de los dulces y hasta bostezar sirven para evitar la pereza y así caer en los brazos de Morfeo.

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Ya sea porque trasnochas, porque duermes mal o estás fatigado, ya se te está haciendo habitual que sin darte cuenta te quedas dormido sentado en tu escritorio.

 

Si el sueño te está venciendo más de lo debido y pone en peligro tu empleo, es hora de que revises los siguientes tips:

 

 

1. Salir

 

Cuando se vuelve imposible concentrarse frente a la computadora, levantarse, caminar y, en lo posible, salir a tomar aire unos minutos, permite reactivar la circulación en todo el organismo.

 

 

2. Chocolate

 

Por algo el cacao tiene fama de afrodisíaco y excitante. Una barrita de chocolate, preferentemente negro, hace maravillas, ya que la teobromina y la cafeína que contiene incrementan la resistencia a la fatiga y estimulan el sistema nervioso.

 

 

3. Discutir con un colega

 

Nada como un intercambio con un compañero de oficina, preferentemente sobre un tema discordante. En efecto, hacer una pausa en el trabajo e ir a discutir con un colega tiene el mérito de incentivar nuestras capacidades cerebrales y, por ende, contribuir al estado de alerta.

 

 

4. Siesta

 

De ser posible, una breve siesta en un sofá o al menos en un sillón es lo ideal para superar la somnolencia y volver al trabajo con la mejor disposición. Eso sí, más de 20 minutos de sueño pueden ser contraproducentes y sumirnos en un letargo del que cuesta salir.

 

 

5. No abusar de los dulces

 

El azúcar nos da energía, pero en forma temporaria y luego tiene lugar un efecto "rebote". Por lo tanto, el consumo de golosinas, habitual en los lugares de trabajo, puede acentuar la pesadez de las horas posteriores al almuerzo. Es mejor optar por una fruta.

 

 

6. Estiramiento y masajes

 

Ambos cumplen con una función esencial: reactivar la circulación y, por lo tanto, devolver energía. Algunos puntos específicos del organismo reaccionan muy bien con algunos ejercicios de estiramiento o al contacto de la mano. Por ejemplo, las palmas de las manos sobre los ojos para dejarlos en la oscuridad unos minutos o los masajes en la sien para aliviar el dolor de cabeza.

 

 

7. Buscar una actividad estimulante

 

Si la atención decae, hay que cambiar de tarea. Algo más desfiante intelectual y/o físicamente despertará las neuronas adormecidas.

 

 

8. Bostezar

 

Siempre que se haga con discreción, hay que evitar reprimir ese gesto. El bostezo cumple una función vital. Aunque científicamente no está estudiado en profundidad, hay consenso en que esa larga inspiración relanza la oxigenación cerebral y ayuda a mantener el estado de vigilia. Es un gesto involuntario en el cual intervienen varios neurotransmisores y hormonas, como la dopamina. Si le vienen ganas, hágalo, tratando de no ser visto.

 

 

9. Rendirse y volver a casa

 

No siempre es posible, pero si el cansancio nos vence, es mejor retirarse antes o renunciar a las horas extra (que de todos modos en estado de somnolencia no serán muy productivas) y volver a casa para recargar las baterías.

 

 

10. Consultar al médico

 

Si el cansancio se vuelve crónico, puede tener causas orgánicas tales como estrés, déficit de alguna vitamina o mineral o problemas durante el sueño.

 

 

 

 

Fuente: Publimetro México.